La CIA prepara una escalada
de psicosis terrorista en EEUU
La
información se difundió originalmente por la agencia AssociatedPress
y luego fue ampliada por la CNN y la BBC, quienes
citan como fuente a un "informe secreto" de los servicios de seguridad de
EEUU.
Según el informe, una célula de Al Qaeda se infiltró en territorio estadounidense y prepara un "gran ataque terrorista". Los terroristas planean atentar justo antes de las elecciones presidenciales de noviembre, con el objetivo de influir en el resultado de los comicios.
El supuesto atentado sería similar al ocurrido el 11-M en España, donde las masacres en los trenes fueron perpetradas tres días antes de las elecciones que llevaron al socialista Rodríguez Zapatero a la presidencia del Gobierno.
Siguiendo el "razonamiento" de la información, el ataque buscaría repetir el "efecto 11-M", pero esta vez no en España sino en Estados Unidos. En España el blanco del ataque fue el PP de Aznar -quien perdió la elección- en esta circunstancia el objetivo buscado sería la derrota de Bush y el Partido Republicano en noviembre.
La CNN y la Associated Press destacan que el documento no incluye fecha, lugar ni método de ataque, pero es calificado por los expertos como el "más perturbador" de los recibidos por el presidente Bush y su equipo desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
Está lo suficientemente probado, estadísticamente, que Bush y su gobierno se valieron sistemáticamente del "peligro terrorista" para justificar sus cruzadas bélicas y acreditar consenso social y político a su desgastada administración cuando lo necesitó.
Tras el 11-S en EEUU las sucesivas apariciones de Al Qaeda siguen los mismos patrones secuenciales que se vienen repitiendo desde los atentados a las Torres Gemelas. (Ver: Bin Laden, un soldado de la CIA).
La
metodología utilizada resulta reiterativa y casi de manual:
A) Al Qaeda amenaza por medio de un "comunicado" con atentados en Europa
y EEUU, o los servicios de inteligencia detectan "un plan" terrorista de
Al Qaeda -como sucede ahora con el "informe secreto" difundido por AP,
BBC y CNN-.
B) La información -como sucedió ahora- es rápidamente difundida por algunas de las grandes cadenas, que la toman desde "algún sitio árabe de la Web" que luego desaparece, o -como en este caso- a través de informes secretos "filtrados" en sus redacciones.
C) Las autoridades de seguridad estadounidenses, o funcionarios de la CIA, reconocen la veracidad del "peligro terrorista" existente, o -en el caso de los "comunicados"- confirman que las amenazas fueron realizadas por alguna célula perteneciente a Al Qaeda, e "identifican" y revelan las "identidades" de los terroristas que planean el atentado. (Ver: La manipulación mediática con el terrorismo).
Desde el 11-S hasta ahora, estos procesos se repitieron decenas de veces, siguiendo los mismos patrones secuenciales detallados arriba.
Desde el 11-S hasta aquí, ninguna amenaza terrorista se concretó efectivamente en territorio estadounidense.
1-M español sucedió en Europa, y su objetivo apuntaba a instalar el peligro del "terrorismo musulmán" en España, a horas de los comicios, con el evidente propósito de darle rédito electoral al gobierno de Aznar, caracterizado (igual que el de Bush) como de "mano dura" contra el terrorismo.
Aznar (por razones dignas de otro análisis) perdió las elecciones con Zapatero, pero Bush -que venía perdiendo en los sondeos por 9 puntos a favor de Kerry- revirtió la situación pasando a liderar las encuestas electorales estadounidenses con 7 puntos a favor. (Ver: Como se relaciona el 11-S con Al Qaeda y el gobierno de Bush).
Esos sondeos aparecieron después de una ola de psicosis terrorista -producida por el 11-M- extendida por Europa y proyectada con fuerza en la sociedad estadounidense.
Históricamente, estas operaciones mediáticas con el terrorismo de Al Qaeda se realizaron cada vez que: A) Bush baja en las encuestas, B) Bush atraviesa por un percance político (caso de las denuncias parlamentarias con el 11-S, o con las ADM de Saddam), C) Bush perjudicado por la ocupación de Irak (caso de la aparición de los féretros de soldados estadounidenses muertos en Irak, o el escándalo con las fotografías de torturas).
Además de servir a determinados objetivos "coyunturales" de la administración Bush, estas operaciones mediáticas con el "terror de Al Qaeda", sirvieron para justificar y crear consenso a la invasión militar de Afganistán y de Irak. Ver: Bush depende de la guerra "antiterrorista" para ser reelegido).
La nueva psicosis terrorista
A fin del año pasado, cuando Bush era superado en las encuestas por Kerry, se armó una operación mediática parecida a la orquestada ahora con la información citada arriba, también lanzada originalmente por la CNN y otras agencias internacionales "vinculadas" a la CIA.
La CIA y el resto de los servicios de inteligencia estadounidenses advirtió -igual que ahora- sobre la inminencia de un "ataque terrorista" en EEUU o en ciudades europeas. La información fue "confirmada" por los servicios británicos, y tanto las autoridades inglesas como estadounidenses anunciaron que los organismos de seguridad habían implementado medidas preventivas en sus países.
Comenzó una escalada de psicosis terrorista con "alertas" continuos, control de aeropuertos y suspensión de vuelos de aerolíneas norteamericanas y europeas. (Ver: Alertas terroristas ¿qué hay detrás?).
Como en la mayoría de los casos -salvo el 11-M- la amenaza no se concretó, y Bush, después de ser superado por Kerry en las encuestas y de soportar una escalada de ataques de la resistencia en Irak, volvió a situarse por encima de su oponente demócrata en los sondeos electorales.
Hace 45 días -luego de la aparición mediática de los féretros con cadáveres de soldados norteamericanos muertos en Irak- la cadena televisiva estadounidense CBS lanzó el puntapié inicial de lo que pasó a llamarse el "escándalo de las fotografías de torturas a presos iraquíes", publicando imágenes de vejaciones en la prisión de Abu Ghraib, que luego se fueron ampliando con más denuncias y fotografías publicadas por otros diarios y cadenas internacionales.(Ver: Torturas a prisioneros iraquíes impactan en Washington y en Londres).
Hace dos semanas, y con un claro objetivo de "neutralizar" el creciente escándalo de la fotografías (cuyo efecto se verificaba en el descenso de Bush en las mediciones) las cadenas CNN, Fox New y BBC, difundieron un video mostrando la decapitación de un ciudadano estadounidense. (Ver: Decapitado: nuevos detalles del video falsificado por la CIA).
Las imágenes -trucadas e imperfectas-, difundidas masivamente por todo el planeta, conmocionaron a la opinión pública mundial, la CIA "confirmó" a Al Qaeda como autora del hecho, y Bush y sus funcionarios salieron a reinstalar nuevamente la "amenaza del terrorismo árabe" pendiendo como una espada de Damocles sobre la cabeza de la humanidad.
Los efectos de la operación mediática -esta vez- no produjeron los resultados de otros casos, y 72 horas después The Washington Post publicó en su portada nuevas fotografías de torturas a presos iraquíes en prisiones de Bagdad, a la vez que se sumaban más testimonios y denuncias.(ver: Aparecen nuevas fotografías aun peores de las torturas en Irak).
Esta semana se conocieron nuevos sondeos de opinión pública en los que se revela que -por primera vez- la mayoría de la sociedad estadounidense no está de acuerdo con la política de Bush en Irak, simultáneos a informaciones que dan cuenta de un estado de crisis y alarma en la Casa Blanca. (Ver: Matanza estadounidense en una boda iraquí).
Y el efecto no se hizo esperar: el miércoles las cadenas CNN, BBC Associated Press difundieron el "informe secreto" de un "ataque terrorista" a EEUU, citado arriba, y otro proceso secuencial de psicosis terrorista comenzó a desarrollarse -todavía con resultados inciertos- en EEUU.
La película continúa.